Durante los primeros meses de vida, algunos lactantes lloran de forma frecuente e inconsolable sin causa concreta.

Algunas de las características de los cólicos del lactante son

– El niño llora más de 3 horas al día; si no es de manera diaria, al menos 2 o 3 días a la semana.

– Piel con enrojecimiento.

– Abdomen inflamado.

– Piernas encogidas sobre abdomen.

Estos cólicos suelen iniciarse en las primeras semanas de vida; pueden durar hasta los 4-5 meses y suelen ceder de manera espontánea. Su aparición es más frecuente de lo que pensamos: aparecen en 3-4 bebés de cada 10 aproximadamente.

Existen algunos factores que favorecen su aparición, aunque no se saben exactamente cuáles son las causas. Estos pueden ser:

– Inmadurez del sistema digestivo: sus enzimas no están totalmente desarrolladas.

– Intolerancia a las proteínas de la leche de vaca.

– Estrés y ansiedad familiar.

En repetidas ocasiones se relacionan los llantos con los gases; en realidad, con el llanto, se favorece una entrada de aire al estómago, lo que provoca un aumento de  la producción de gases.

Los cólicos son un trastorno leve y pasajero; una vez diagnosticados, debemos afrontarlos de manera calmada. Tratar al lactante con tranquilidad, tomarlo en brazos, masajear el vientre, pasearlo en el cochecito…

Para tratar estos cólicos siempre es recomendable acudir al pediatra y él se encargará de cambiar la  alimentación o de prescribir el tratamiento adecuado al respecto.

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