Las orejuelas son una receta de dulces típicos de carnaval, que, una vez pasada la vorágine de los disfraces, son perfectas para preparar con los niños por ejemplo, el finde, que hay más tiempo. En Palencia, de donde somos, hay talleres de cocina para enseñarles a prepararlas. A nosotros la abuela Sucel nos ha dado su receta porque, la verdad es que las suyas estaban riquísimas, así es que este sábado nos pusimos a la labor mis hijos y yo y nos han salido genial, por lo que os animo. Además, como a los míos, a los vuestros les encantarán de merienda con un chocolate o un cacao (Mucho mejor que recurrir a la típica bollería industrial, tan insana). Hacerlas en casa con los niños es muy divertido, ya que no son demasiado difíciles de cocinar. Las orejuelas consisten en una masa de harina y huevo aderezada con algún licor, como anís o, en nuestro caso, orujo. No os asustéis por el licor, porque a pesar de tener este ingrediente, son perfectamente aptas para niños ya que, el alcohol se evapora en la fritura. A continuación os doy los ingredientes y os cuento cómo hacer unas riquísimas orejuelas…

INGREDIENTES para unas 30 orejuelas:

  • Unos 350 g de harina de trigo normal (para celíacos, sin gluten)
  • 2 huevos
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 100 ml de orujo

RECETA DE LAS OREJUELAS DE CARNAVAL:

1.- Preparamos la masa. Primero ponemos en un bol todos los ingredientes, salvo la harina. Después la vamos añadiendo poco a poco. Añadimos primero 250 g y mezclamos. La idea de agregarla poco a poco es que nos debe quedar una masa que se pegue un poquito a las manos pero, no demasiado (este punto de amasado les encanta a los peques). Y no todas las harinas absorben exactamente la misma cantidad de líquido. Así que echamos la harina poco a poco hasta conseguir esa textura y no pasarnos (que no quede demasiado seca)

2.- Mezclamos los ingredientes y sacamos la masa del bol. Amasamos durante unos 5 o 10 minutos (aquí dejadles a los niños, que se lo pasan pipa). Después volvemos a meter la masa al bol y la dejamos reposar tapada unos 30 minutos.

3.- Cogemos una porción de la masa y echamos un pequeño puñado de harina sobre la encimera. Colocamos encima la masa y con la ayuda de un rodillo, o de una botella de cristal lisa si no tienes rodillo, estiramos la masa. Debe quedar lo más fina posible. De un par de milímetros de grosor. Después cortamos en forma de cuadrados (o las formas que elijan los peques, también esto les hace ilusión).

4.- Freímos en pequeñas tandas en abundante aceite de oliva a fuego fuerte. Se hacen muy rápidamente así que en un minuto estarán fritas. Colocamos sobre papel absorbente y seguimos haciendo y friendo hasta terminar con toda la masa.

5.- Finalmente colocamos un puñado de azúcar sobre una bandeja. Encima colocamos las orejuelas y encima colocamos más azúcar. ¡ Que se impregnen bien de él!…

Y hala, a disfrutar de un postre casero, delicioso y de temporada. A nosotros, así nos quedaron de buenas…

orejuelas

Inmaculada Peral

Inmaculada Peral

Periodista y madre a tiempo completo.

Compartir:Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter